«Una terrible palabra de nueve letras»: El ‘poder’ de los improperios

Una terrible palabra de nueve letras

Las palabras tienen poder, eso ha estado claro desde tiempos inmemoriales. Pero ¿qué pasa cuando una niña es conocedora de esto? Bueno, es lo que nos plantea el autor Pedro Mañas con Una terrible palabra de nueve letras, ilustrada por Ximena Maier. Aquí te cuento de qué va y por qué es una opción ideal para que un pequeño lector transite de las primeras lecturas a las primeras novelas. 

Una muñeca desafortunada

Un día normal y común, la actriz de doblaje de una fábrica de juguetes suelta un improperio mientras graba las frases de un lote de muñecas. Es así que las muñecas parlantes terminan pronunciando una terrible palabra de nueve letras en las casas de cientos de niñas, entre ellas Amanda Banks, la hija de ocho años de una familia común y corriente.

Una terrible palabra de nueve letras

Amanda recibe la muñeca como un regalo y, cuando la escucha decir aquella palabrota, usa el insulto en una cena familiar en casa, después en la escuela e incluso en el recreo para defenderse de Billy, el matón de su escuela. Lo que no imagina es que, aunque sus padres le dicen que tiene prohibido volver a decirla, esa palabrota es la que le enviará nuevas oportunidades, como el ser la más popular, recibir atención, dinero y ser percibida como una alumna problemática.

El poder viene con consecuencias.

Una terrible palabra de nueve letras

Una comedia negra infantil

Lo que hace entrañable esta novela es que aborda temas como la falta de atención paternal, la hipocresía adulta y el acoso escolar a través del humor ácido y las situaciones que van rayando en lo absurdo. Eso mezclado con la prosa dulzona de Pedro Mañas crea una historia ligera y digna de disfrutar que exalta lo que todo adulto evitaría enfrentar a un niño: las palabrotas.

Cabe destacar que jamás se menciona cuál fue la palabra, pues al final el libro es un acierto para los pequeños lectores.

Una terrible palabra de nueve letras

Quizá lo que me desconectó un poco de la historia fue el estilo de ilustración es que me recordó a postales electrónicas de los dosmiles. Por lo demás, el libro me encantó, pues también juega con el vocabulario y comparte palabras no tan utilizadas por los niños, lo que resulta enriquecedor sin ser pedagógico.

Así que Una terrible palabra de nueve letras, de Pedro Mañas, es esa novela que un niño que está abandonando las primeras lecturas puede considerar a leer, pues contiene una trama más extensa sin perder su ligereza lineal.

¿Y tú ya la leíste?

(Yo la leí en la aplicación Everand).

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