12 pasos para crear un club de lectura íntimo

Debo confesar que nunca he sido fanático de los clubes de lectura debido a la manera en que me gusta leer, aunque sí reconozco sus bondades, como la motivación, la comunidad, la compañía y el intercambio de opiniones que convierten la lectura en una experiencia estimulante. 

Asimismo, me parece un poco retadora la logística que requieren, razón por la que me asombré al conocer una manera tan sencilla de formar un club de lectura gracias a una amiga a la que he admirado: Andrea Díaz. Su metodología permite un club íntimo, ideal para lectores que desean mayor intimidad y privacidad.

Es por eso que quiero compartírtela, pero antes…

Un poco sobre su creadora y cómo surgió este tipo de club

Andrea «Andy» es una química farmacéutica que, cuando comenzó la pandemia, se dio cuenta de que a veces se viven situaciones que no siempre pueden compartirse con los demás, ya sea porque no te comprenden o porque no tienen la información necesaria para ayudarte. También notó que, cuando hablaba con amigas, le compartían problemas que otras amigas suyas ya habían superado. Entre todas podían ser de apoyo, magnífico… excepto que no se conocían. 

Así que, con la ayuda de su hermana Sofía, convocó a cuatro amigas cercanas y formó un club en el que comenzaron leyendo la Biblia a través de Zoom, complementándose con un libro de autoayuda cristiana para que al final pudieran charlar sobre lo aprendido y sobre sus vivencias. 

Su objetivo era tener un grupo estructurado para que quienes quisieran mejorar su interior, y, al mismo tiempo, adquirir el hábito de la lectura, se sumaran sin tantas complicaciones. Y vaya que lo logró. 

Dicho esto, te comparto la metodología que ella y su hermana usan y los beneficios de manejarlo de esta manera. (Porque no, querido lector, ellas ni siquiera usan libros físicos, tampoco piratean, ni lo hacen siempre presencial. Se salen de la norma…). 

Cómo crear un club de lectura íntimo

Paso 1

Elige un día y una hora en la que la mayoría de personas involucradas puedan participar. Andy y Sofía eligieron hacerlo en la noche con el propósito de que no interfiriera en los estudios o en el trabajo.

Paso 2

Elige un filtro de ingreso al club para que pueda crearse identificación entre los participantes. En el caso de ellas, decidieron aceptar únicamente a mujeres, pues los problemas que querían abordar se relacionan mucho con los retos de la feminidad. Asimismo, optaron por dar a conocer el club solo con referencias. Es decir, puedes ingresar solo si una amiga te invita. 

Destaco que puedes usar otro tipo de filtros, como la edad, la etapa de la vida (maternidad, ser abuelo, universidad…). Y no, no es discriminar, es buscar ese factor común con el que todos (o todas) se sientan conectados.

Paso 3

Incluye a los participantes en un grupo de Whastapp en el que compartas el enlace de las reuniones y en el que ellos pueden interactuar entre sí. No es exclusivamente informativo. El propósito es que haya cercanía incluso cuando no se ven por Zoom.

Paso 4

Deja que cada participante proponga un libro basado en lo que está viviendo o basado en los temas que quiera aprender. Después, entre todos acuerdan cuál es la opción que suple el gusto común. Procura que sea de capítulos cortos para que les dé tiempo a leerlo durante la sesión, que no dura más de una hora.

Si te das cuenta, aquí el moderador no lo elige ni lo impone, sino que toma en cuenta a los demás, pues su objetivo es que se sientan importantes e incluidos.

Paso 5

Tú, como moderador, compra el libro en digital (tu compra es la única que necesita el club). Andy, por ejemplo, lo compra en Kindle con su propio dinero. Cuenta que lo hace así porque no quiere poner en carga a las participantes.

¿Y por qué un solo ejemplar? ¿Y en digital? Bueno, tiene su porqué, sigamos…

Una vez inicia la reunión en Zoom o en Meet…

Paso 6

Da la bienvenida y haz preguntas a los participantes enfocándote en conocerlos, pues quieres que se sientan vistos y escuchados, a gusto. Es un club donde cada uno tiene un lugar importante, incluso si solo es espectador.

Paso 7 

Al concluir la bienvenida, abre el libro en la aplicación de Kindle de la computadora y comparte pantalla. A partir de este momento y dependiendo de la extensión del capítulo del libro, cada uno lee entre una a tres páginas en voz alta. Esto hace que no se pierda la atención y que la lectura sea más amigable.

He aquí por qué un solo ejemplar, pues será compartido únicamente por la pantalla, no como documento. Todos disfrutan y no se piratea.

Paso 8

Una vez que terminen de leer el capítulo de la sesión, conversa con los participantes sobre lo aprendido y, si alguno se siente cómodo, permítele que cuente alguna experiencia que está viviendo y cómo el libro lo ha ayudado a abordarlo. El objetivo de este momento es que se vulneren (no es obligatorio) y que se sientan en una red de apoyo.

Paso 9

Una vez al mes, como moderador, propón una actividad en conjunto para poder conectar de forma presencial, como reunirse en una casa o en un restaurante. El propósito es conocerse personalmente y crear conexión más allá de la pantalla. 

En el caso de Andy, a veces leen un poco (aunque no es usual), ven alguna película, hacen un servicio cristiano, manualidades o conversan mientras comen. 

Algo muy importante es que, en estas actividades, los participantes compartan sus dones, talentos o habilidades. Por ejemplo, en una ocasión, una participante que es nutricionista les enseñó a crear platillos para cuidar sus emociones; en otra ocasión, una participante modista les enseñó a coser... 

Se trata de hacer actividades nuevas que permitan forjar un vínculo.

Paso 10

Busca apoyo para manejar el club (si es que lo necesitas). En su caso, Andy enfatiza en cómo ha sido más relajado hacerlo en dupla con su hermana, pues, aparte de que ambas se reparten las tareas, cada una pone su granito: mientras que ella usa su don para liderar y organizar las actividades, su hermana se encarga de procurar que siempre se cubran las necesidades emocionales de las participantes. 

Si consideras que te careces de cierto don, apóyate en el de otro. 

Paso 11

Recuerda el propósito por el cual iniciaste el club. A veces, con la rutina y la costumbre, podría hacerse monótono. Pero eso es precisamente lo que debes evitar. 

En lo personal, Andy recuerda que lo hace para ayudar a otras a mejorar a través de la fe cristiana, que ha sido su pilar al convertirse en la mujer que es hoy, motivo por el que eligen libros de autoayuda cristiana.

Paso 12

Al concluir un libro, descansa del club un mes. Esto permite abrazar lo aprendido y tomar fuerzas para el siguiente.

¿Y qué beneficios se obtienen de un club así?

  • Los participantes encuentran un sistema de apoyo.

  • Hay una transformación personal.

  • Se sale de la zona de confort para abrazar nuevos retos.

  • Te permites vulnerarte.

  • Te permites conocer nuevas experiencias y nuevas vivencias.

  • Conoces a otras personas y te conoces más a ti mismo.

  • Puedes adaptar la metodología a cualquier propósito que tengas o a cualquier tipo de grupo.

  • Las personas cambian para bien.

Vision board de Andrea Díaz

A pesar de que el cambio interno es decisión de cada uno, Andy reconoce que es más fácil que ocurra en un ambiente que lo propicie, donde puedas sentirte visto, comprendido, amado y protegido, lo que ella busca brindar con su club.

Podría creerse que muchos clubes de lectura ya funcionan así. Y sí, en escasas ocasiones, pero la mayoría olvidan que el objetivo es conectar con los demás, no solo juntarte a leer un libro esperando tu turno para hablar y pensando en otras cosas mientras los demás comparten sus vivencias. 

Por eso es que me pareció una metodología noveadosa, pues de entrada hay algo en común y se añaden las actividades ajenas a la lectura. 

Así que, si te gusta leer, conversar con otros y ayudarlos, crea tu propio club de lectura íntimo. Como ves, puede ser de bendición para muchas personas que necesitan un empujoncito y el abrazo de un amigo. 

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