¿Por qué los adultos deberíamos leer libros infantiles? (once motivos)
Es claro que este sitio web está dedicado, en gran parte, a la literatura infantil. Y no es solo porque me haya especializado en ella como editor o porque me encante compartir curiosidades, reseñas y enseñanzas, sino debido a que encuentro muchos beneficios para los adultos en los libros que la conforman.
Es por eso que, en honor al Día del Libro Infantil y Juvenil, decidí escribir uno de mis artículos más personales, especialmente porque expresan mi perspectiva, por qué hago lo que hago. Aquí va.
¿Por qué los adultos deberíamos leer libros infantiles?
Porque, en ocasiones, leerlos será la mejor manera de procesar lo que sentimos. Los libros infantiles abordan cualquier tipo de tema, y lo hacen con tanta delicadeza y comprensión que son capaces de que incluso un corazón confundido, sensible o duro entienda lo que le está ocurriendo.
Porque un buen libro para niños es capaz de divertir a los adultos (lo dijo C. S. Lewis). De hecho, muchos libros que conocemos como crossover fueron escritos y publicados para niños... pero también terminaron gustando a los adultos.
Porque son una máquina del tiempo que nos permiten regresar a la infancia feliz que tuvimos o visitar aquella que nos hubiera gustado vivir. ¿Quién dice que no podemos tener una segunda vida a través de los libros cuando los leemos?
Porque leerlos nos ayuda a desarrollar la habilidad de identificar los libros que están hechos con amor y con respeto por los niños, aquellosque son capaces de divertirlos sin subestimarlos, lo que se vuelve una excelente ventaja cuando queremos obsequiarles alguno.
Porque nos ayuda a desarrollar la habilidad de identificar los libros que fueron hechos sin amor, aquellos que tratan a los niños como si fueran seres inferiores que se conforman con una trama insulsa o que, para colmo, incluyen ilustraciones hechas con inteligencia artificial. (Esos libros no deberían de existir).
Porque la mayoría de ellos tienen ilustraciones creadas por artistas, ¿y quién no disfruta de lo que está hecho con cariño, talento y la esencia de una persona con un estilo único al compartir su don al mundo?
Porque nos hacen tener algo en común con los niños que conviven con nosotros (hijos, sobrinos, nietos, hermanos…). Los libros, en esos casos, pueden ser un medio para pasar tiempo de calidad, como la lectura conjunta. Además, podemos leer los mismos títulos que ellos y fangirlear juntos.
Porque nos ayudan a recuperar la esperanza y la fe. En muchos de ellos, los niños muestran una habilidad excepcional para creer en lo imposible, intentarlo cuando parece perdido, creer en que lograrán la meta. ¿Y no es lo que los adultos también necesitamos? Saber que, por duros que sean momentos de la vida, llegaremos al otro lado.
Porque los hay para todos los gustos. Basta con que vayamos a una librería infantil y nos demos el tiempo de revisarlos. Descubriremos que hay una historia esperándonos, sea de deportes, de fantasía, de cotidianeidad, de duelo, de alegría… ¡Hay para todos los gustos!
Porque nos ayudan a ver la vida como si fuéramos niños una vez más. A veces cuestionando, otras veces creyendo en la magia y en lo que parece imposible, y muchas más recordando el poder de animarnos a vivir una aventura.
Porque existen. Somos afortunados de vivir en una época en donde los niños tienen sus propias historias con las que se sienten vistos, identificados, validados, comprendidos y animados. Por lo tanto, es muy valioso que apoyemos estas creaciones literarias que son un monumento a la infancia.
Foto tomada de Days of Art in Greece
Ya solo me queda decir que, la próxima vez que acompañes a tu pequeño lector a librería, elige uno de estos maravillosos libros para disfrutar de todo lo que pueden brindarte. ¡No te arrepentirás!
¡Feliz Día del Libro Infantil y Juvenil!