7 curiosidades sobre la creación de «Charlie y la fábrica de chocolate»

Curiosidades de Charlie y la fábrica de chocolate

Hace poco leí un libro que me recordó mi primer amor middle grade, que en su momento fueron las novelas de Roald Dahl, pues el estilo ácido y el enfoque niñocentrista con el que el autor presentó sus historias me atraparon con amor y admiración desde aquel marzo del 2012.

Curiosidades de Charlie y la fábrica de chocolate

Ese libro en cuestión fue The Missing Golden Ticket and other splendiferous secrets (Penguin Group, 2010), una compilación que comparte datos curiosos sobre la vida de Dahl al mismo tiempo que los intercala con secretos detrás de cámara de la creación de la novela Charlie y la fábrica de chocolate, todo con un hilo conductor de los doce meses del año plasmados con la visión del Roald sobre las distintas épocas del año.

(Además, contiene un capítulo perdido que te compartiré en un próximo artículo). Mientras tanto, te cuento algunas curiosidades con las que verás la icónica novela de los años sesenta con nuevos ojos...

7 curiosidades

1. Roald Dahl creía que las ideas eran semillas que se olvidaban si no las escribías en el instante en el que aparecían. Por eso, cuando era preadolescente y le llegó la idea de una fábrica de chocolate que hacía maravillas, la apuntó en su cuaderno del colegio y la guardó. Esa semilla terminó germinando más de tres décadas después, cuando escribió la novela un poco antes de cumplir 48 años.

Curiosidades de Charlie y la fábrica de chocolate

Páginas en las que Roald Dahl anotó la idea para dos de sus novelas: Charlie y la fábrica de chocolate y El superzorro

2. Originalmente, la novela contaba la historia de un niño que recorría una fábrica de chocolate; accidentalmente caía en un tubo de chocolate derretido que lo succionaba y lo convertía en una figura de chocolate gigante. Cuando por fin llegaba la Pascua, aparecía en el aparador de una tienda, una señora lo compraba para su hija y se lo llevaba a su casa. (Sí, también me traumé).

Curiosidades de Charlie y la fábrica de chocolate

3. Cuando la idea pasó a ser sobre visitantes en la fábrica debido a boletos dorados, Roald Dahl se emocionó tanto que terminó creando a diez niños que moverían la historia. Sin embargo, al ser tantos, redujo el grupo a cinco para que la novela no quedara larga ni confusa. (Esa decisión le causó mucho dolor).

Curiosidades de Charlie y la fábrica de chocolate

Personajes de la adaptación cinematográfica de 2005

4. Dos de esos personajes que no llegaron a la versión final fueron un niño llamado Marvin Prune y una niña desagradable, abusiva y desobediente que se llamaba Miranda Mary Piker.

5. El nombre inicial que tenía plenaeado para Mike Teavee era Herpes Trout.

Curiosidades de Charlie y la fábrica de chocolate

6. Los Oompa Loompas no se llamaban de esa manera, sino Whipple-Scrumpets. Y, como dato curioso añadido, en la primera edición de la novela, los Oompa Loompas fueron descritos como pigmeos, lo que se considero racista, pues, después de todo, eran esclavos de un hombre blanco. Por eso Roald Dahl cambió sus características y dijo que provenían de un país inventado.

Curiosidades de Charlie y la fábrica de chocolate

7. Charlie no era un niño dulce, sino uno rebelde que también era echado de la fábrica por hacer fechorías.

Curiosidades de Charlie y la fábrica de chocolate

Ah…

¿Quién habría imaginado que la novela que ha encantado a niños y adultos por más de seis décadas era tan diferente en su primer borrador? ¡Y gracias al cielo que Roald la transformó!

Además, este libro también comparte muchos otros datos sobre la vida de Dahl, como sus gustos, sus aficiones, su dificultad con el lenguaje (irónico) y el inicio de su relación profesional con Quentin Blake, el ilustrador de todos sus libros y quien terminó convirtiéndose en un buen amigo.

Quentin Blake y Roald Dahl

Quentin y Roald (ilustración de Quentin Blake, tomada de su sitio)

Y a diferencia de Boy: Relatos de la infancia o Volando solo, ambas autobiografías de Dahl, este libro se siente más como un chismógrafo con información verídica que nos recuerda por qué solo alguien como él fue capaz de darnos una historia tan única y divertida, pues su manera de ver el mundo no era común, ni mucho menos. Un libro para pasar bien el rato, como esas revistas de Selecciones o Vanidades que leían nuestras madres y abuelas.

Así que The Missing Golden Ticket and other splendiferous secrets es un deleite para los fanáticos de Dahl y para aquellos que aman Charlie y la fábrica de chocolate.

Nostálgico, curioso, y hasta con recetas, por cierto...

¿Y tú ya lo leíste?

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Entrevista a Roald Dahl (1989)