9 lecciones de «Persigue tu león»: Cómo lanzarte a cumplir tu sueño

Lecciones de Persigue tu león

Hace dos años conocí los libros cristianos de Mark Batterson, y, aunque a veces batallo con el exceso de anécdotas propias y ajenas que caracterizan su trabajo, me han gustado, motivo por el que leí Persigue tu león. Este título está enfocado en alcanzar los sueños a través de fundamentos bíblicos y de una visión distinta sobre lo que se requiere para su cumplimiento.

Mark Batterson Persigue tu león

Mark Batterson (imagen de The Chimes)

No se trata de «tú puedes, sigue adelante», sino de una serie de consejos para transformar la mentalidad y el comportamiento tomando como base la valentía de Benaía (uno de los hombres de David), quien persiguió a un león en la nieve y lo asesinó. Bueno, en este caso, Mark indica que un sueño es ese león al que debemos perseguir con empeño. Por eso te comparto las lecciones que más me gustaron del libro.

1. No puedes escapar de tu sueño

Tu sueño te deja pistas desde que eres niño. Quizá siempre has anhelado poner un negocio... y entonces recuerdas que desde que tenías ocho años vendías dulces en el colegio: no precisamente por necesidad, sino porque te gustaba la interacción, la venta, el tener tu propio dinero. Eso es una pista que estuvo siempre, un indicio de que Dios te estaba preparando para un sueño como el que tienes ahora, del que no podrás escapar, pues Él te lo dio.

Niña con dulces

2. Dios usa lo que no es parte de tu plan

A lo mejor tu sueño es convertirte en maestra; te encantan los niños, amas enseñar y sientes que eres una superestrella cuando estás en un aula. Sin embargo, no entiendes por qué en vez de haber estudiado Pedagogía, las puertas que se te abrieron hace años fueron para ser Repostera. Ah, ahora lo lamentas. Eso no era parte de tu plan... PERO SÍ ERA PARTE DEL PLAN DE DIOS.

Es así que, de repente, recibes la oportunidad de ser maestra en una academia de cocina para enseñarle a niños a hacer repostería. La aceptas y descubres que disfrutas más eso que si enseñaras matemática o gramática. ¡Eres maestra! Dios hizo que cumplieras tu sueño con aquello que ni tú pensabas que serviría. Es mejor de lo que creías que sería.

Pastel con guindas

3. Un sueño conlleva retos debido a un propósito

Puede que ya sepas cuál es tu sueño y que seas consciente de que tienes el talento que se requiere para cumplirlo. No obstante, eso no significa que será fácil. Habrá contratiempos, oposición, miedos, temores, ansiedad y una sensación de sentir que tal vez te equivocaste, que no era para ti, que todo te supera. Bueno, eso es parte del cumplimiento porque, si tú pudieras hacerlo todo, ¿dónde quedaría Dios?

Quizá eres bueno obteniendo recursos, también batallas con el desánimo y lo que Dios quiere proveer para ti es consuelo y fortaleza emocional. O te ocurre lo contrario: eres resiliente, mas no tienes don para negociar o vender, motivo por el que Él te llevará los recursos a como dé lugar y de maneras que ni siquiera esperas. Esos retos son necesarios para que Dios manifieste su gloria y para que tú lo conozcas de manera diferente: el consolador, el proveedor, el padre, el amigo...

Chica escaladora

4. Ten paciencia

Un sueño requiere paciencia, que no es más que esperar el cumplimiento mientras sigues sembrando. Tal vez pasen meses o años hasta que eso ocurra, y es duro aceptar que no será en el tiempo que tú crees mejor, pero Dios sabe cuál es. Eso basta. A ti te toca ser paciente.

Paciencia

5. Recuerda la honra

A lo mejor crees que Dios no cumplirá tu sueño porque no tiene un objetivo espiritual: quieres poner un salón de belleza y piensas que no obtendrás el respaldo de Él debido a que ahí no se predica o se sirve como en una iglesia. Bueno... ¿y quién eres tú para decidir que Dios no puede usar tu salón de belleza para ser de bendición? Puede que la mayor bendición sea que tu estés feliz y realizada. Además, el hecho de perseguir tu sueño y cumplirlo es de honra y adoración para Él, pues es quien te lo entregó.

Persigue tu león libro

6. Sueña en grande en honor a un Dios grande

Ten un sueño tan grande que la única razón por la que se cumplió es porque Dios ha estado contigo. No seas orgulloso de soñar en pequeño para después darte el crédito de que lo lograste solo.

Persigue tu león Mark Batterson

7. Toma con fe las oportunidades

Acepta las oportunidades que te den miedo, así como todo aquello que sirva para cumplir tu sueño. Y no, no me refiero a que cometas imprudencias o te animes a realizar cosas que no te dan paz. Mark se refiere más a tomar las oportunidades que te dan paz y que al mismo tiempo te dan temor, porque eso significa que tu fe está siendo probada. Quizá que te sientas ridículo de hacerlo, pero de eso se trata la fe, de hacer el ridículo, de creer en lo imposible... tal como Abraham y Sara creyeron por un hijo teniendo casi cien años, o tal como creyó Noé al construir el arca cuando jamás había llovido en la Tierra. Al final, el objetivo es ser obediente en el proceso y ser valiente.

Mark Batterson

8. Ten objetos que te recuerden tu sueño

Rodéate de objetos que sean simbólicos, que te recuerden la promesa de Dios, el día en el que ardió el fuego por ese sueño que tienes. Tal vez sueñas con ser el gerente de una empresa, y no olvidas la emoción que sentiste la primera vez que fuiste a una entrevista de trabajo en cierto edificio... ¡Pues ten a la mano una foto de ese día o coloca cerca de ti la corbata que usaste esa ocasión! No se trata de darle poder a un objeto, sino de que, al verlo, te recuerde un momento en el que Dios dijo: «para esto te llamé».

Lecciones de Persigue tu león

9. Dile adiós a la culpa

Por último, libérate de la culpa. A veces crees que cumplir un sueño es egoísta o parte del evangelio de la prosperidad, y no siempre es así. Si tu sueño te da paz, si Dios lo respalda en medio de los retos, si hay unción y lo estás glorificando con tus acciones y la manera en que lo estás llevando a cabo, entonces es parte del propósito de Él. Dios puede usar todo tipo de sueños para glorificarse y llegar a otros. ¡NO LO LIMITES!

Lecciones de Persigue tu león

Por esos nueve consejos (y muchos más) es que este libro me fascinó. Ya había leído otros títulos sobre el cumplimiento de sueños, incluso redacté artículos con las lecciones que aprendí de ellos (dale clic aquí para checarlos). Sin embargo, es claro que este se llevó el primer lugar en el tema.

Así que no me queda nada más que decirte que avives la llama por tu sueño, toma las oportunidades retadoras y, ante todo... ¡Persigue tu león!

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